Ante los desafíos del sector de construcción en México, las empresas que adoptan tecnologías conectadas y procesos digitalizados están mejor posicionadas para generar eficiencia

Ante los desafíos del sector de construcción en México, las empresas que adoptan tecnologías conectadas y procesos digitalizados están mejor posicionadas para generar eficiencia, mitigación de riesgos y un retorno de inversión sustentable.

El sector de construcción en México enfrenta uno de sus momentos más desafiantes en los últimos años. Sin embargo, las empresas que están implementando herramientas digitales avanzadas alineadas con las tendencias globales de futuro, se distinguen por su capacidad de responder con agilidad ante un mercado exigente.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC) publicada por el INEGI, el valor de la producción en el sector construcción registró una caída del 8.0% anual en noviembre de 2025, acompañada de una disminución del 4.1% en el empleo. Estas cifras confirman la desaceleración sostenida que afectó a la industria a lo largo del año, marcando un entorno desafiante para contratistas y desarrolladores en todo el país.

Frente a este escenario, la Transformación Digital —entendida como la adopción de plataformas interoperables, datos conectados y automatización inteligente— deja de ser una opción para convertirse en un factor estratégico que permite a las empresas ser más competitivas y resilientes.

Tecnología como ventaja competitiva en tiempos de incertidumbre

De acuerdo con una encuesta reciente dirigida a contratistas y realizada por Trimble, empresa global de software y hardware especializado en construcción, existen tres áreas prioritarias que están marcando el rumbo del sector a partir de 2026:

1. El elemento humano: resolver los desafíos laborales

La escasez de mano de obra calificada sigue siendo uno de los mayores retos. Los contratistas reconocen que, para atraer y retener talento, deben ofrecer herramientas digitales que hagan más eficiente el trabajo, reduzcan tareas repetitivas y eleven el valor del rol humano. En este sentido, la tecnología no reemplaza a las personas: las potencia.

“Estamos viendo cómo la digitalización mejora no solo los procesos, sino también la experiencia de quienes trabajan en obra. Eso es clave en un contexto donde cada decisión de obra tiene impacto directo en costos, tiempos y competitividad”, asegura Eduardo Orozco, Director Regional de Negocios de Trimble para México, Centroamérica y el Caribe.

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2. Desglosando la información: el impulso por la integración en la nube

Otra prioridad destacada por los encuestados es romper con la fragmentación tradicional entre áreas, disciplinas y fases de los proyectos. Cada vez más, se busca integrar plataformas y flujos de trabajo que permitan que diseño, ingeniería, ejecución y supervisión operen en un ecosistema de datos común, en tiempo real y con acceso universal entre equipos.

3. Principales prioridades: IA y precisión

Finalmente, los contratistas reconocieron la necesidad de invertir en soluciones basadas en inteligencia artificial que permitan anticipar riesgos, optimizar secuencias constructivas y mejorar la toma de decisiones. Al mismo tiempo, aumenta la demanda por modelos 3D precisos, datos confiables y documentación sincronizada que reduzca la posibilidad de errores y retrabajos.

“Las firmas que adoptan estas tecnologías no solo logran eficiencias operativas, sino que acceden a nuevos mercados, mejoran su competitividad en licitaciones y generan modelos de negocio más resilientes”, refirió Orozco.

Este impulso tecnológico no puede implementarse sin una estrategia que priorice el desarrollo de talento. Por ello, muchas empresas están integrando capacitación en herramientas digitales, automatización y entornos colaborativos como parte central de su transformación. La clave ya no está solo en adquirir tecnología, sino en formar equipos que puedan convertirla en una ventaja real.


Fuente: Trimble