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Mecanizado de aluminio

La búsqueda de la modernización es uno de los distintivos de la industria automotriz que ha marcado la pauta para su transformación desde sus inicios en el año 1886, cuando Carl Benz patentó su “vehículo motorizado con motor de gasolina” de tres ruedas, y se consideró como el día del nacimiento del automóvil. Ese mismo año, Gottlieb Daimler creó el primer carruaje motorizado de cuatro ruedas. 

Con el paso de las décadas, las necesidades han evolucionado; actualmente, la industria de la movilidad sostenible es una realidad en todo el mundo, sin embargo, no en todos los países los avances son tan rápidos y significativos.

La electromovilidad está cada vez más presente y con mayor fuerza en el mundo. La preocupación por las consecuencias de una economía dependiente de los combustibles fósiles y el cambio climático han impulsado y acelerado la investigación de fuentes de energía sostenibles y amigables con el medio ambiente. Así es como nace la electromovilidad, una alternativa a los motores de combustión que está revolucionando el mundo y que se perfila como una de las principales tendencias en inversión privada y estatal durante las siguientes 3 décadas.

Los motores híbridos llevan más de una década en el mercado y actualmente hay muchas opciones de motores 100% eléctricos. De acuerdo con datos de Statista, México lidera las ventas de autos eléctricos en Latinoamérica. Durante el 2022 se estimó una venta de 6 mil vehículos eléctricos en México, esto es 33% más que en 2021. El segundo país en la región en destacar es Brasil, con 5 mil 100 unidades, seguido de Colombia, con 2 mil 400 unidades.

En el caso de México, la expectativa es que se puedan colocar 18 mil 900 unidades en el mercado en 2026, año en que también sería el primer lugar en ventas en la región, seguido de Brasil con 16 mil unidades.

De acuerdo con LATAM Mobility, México ha estado concretando una serie de acuerdos que ponen al país como uno de los más destacados en materia de electromovilidad del continente. Sin embargo, la adopción de la movilidad sostenible presenta diversos desafíos entre los que destacan la falta de conocimiento sobre las nuevas tecnologías, los retos de infraestructura y la necesidad de cambios en la cultura, así como la baja prioridad que algunos gobiernos asignan a esta área.

Entre los acuerdos realizados, se encuentra el compromiso entre México, Estados Unidos y Canadá de la Cumbre de Líderes de América del Norte, donde pactaron la creación de cadenas de suministro regionales para promover inversiones en industrias clave, como semiconductores y baterías para vehículos eléctricos, vitales para el desarrollo e infraestructura del sector.

 

Por su parte, Tesla confirmó este año el proyecto de construcción de su planta en el Estado de Nuevo León, lo que representa un punto de inflexión en el camino hacia la masificación de la electromovilidad en México y América Latina, con una inversión aproximada de 5,000 millones de dólares y que podría generar hasta 6,000 puestos de trabajo.

A lo anterior, se sumaron nuevos acuerdos como el plan de BMW de invertir 860 millones de dólares en la fabricación de vehículos eléctricos en su planta de San Luis de Potosí, como también la instalación de una nueva planta de KIA en Nuevo León. Además, existen fuentes que aseguran que, un grupo de 80 empresas, entre fabricantes de vehículos eléctricos y semiconductores de Corea del Sur, están interesadas en convertir a México en su centro manufacturero.

Herramientas Sandvik

Lograr una mobilidad sotenible requiere la fabricación de vehículos con un material liviano, con costo accesible, anticorrosivo y que permita, además, crear modelos estéticamente atractivos que generen interés entre los amantes de los autos. Gracias al aluminio, todas las necesidades antes mencionadas quedan cubiertas.

Hoy en día, cada vehículo cuenta con, aproximadamente, 70,000 y 90,000 piezas y muchas de ellas como piezas de motores, sistemas de propulsión, bombas de agua y sistemas de frenado son elaboradas con aluminio por sus múltiples beneficios.  De hecho, la cantidad de aluminio en un automóvil corriente ha pasado de 50 kg en 1990 a 151 kg en 2019. Las previsiones para 2025 señalan que esta cifra podría aumentar hasta los 196 kg, de acuerdo con European Aluminium.

Para hacer frente a la creciente demanda en la industria automotriz, Sandvik Coromant cuenta con una oferta completa de herramientas para mecanizado de aluminio, desde pre mecanizado de referencias de primera etapa, hasta desbaste, semiacabado y acabado. Cada herramienta de fresado de ingeniería especial ha sido diseñada para ofrecer una calidad y un costo por pieza optimizado. Para ayudar a conseguir esto último, determinadas herramientas de la gama realizan una combinación de tareas como el desbaste y el acabado en una misma operación para reducir así el tiempo de ciclo.

Además, las soluciones que ofrece son totalmente personalizadas, respondiendo a las necesidades de cada cliente. Cuenta con una plataforma integral de información sobre mecanizado de componentes de aluminio para la automoción y la movilidad eléctrica. En ella encontrarás soluciones de herramientas y componentes, videos y sesiones formativas, además de artículos escritos. También podrás descargar publicaciones sobre productos y explorar a fondo la oferta y servicios digitales.

Fuente: Sandvik Coromant