Los agricultores se enfrentan a la incertidumbre de un clima cambiante. Dragontech busca promover el equilibrio con una nueva plataforma de recopilación de datos basada en drones impresos en 3D.

Dragontech

 


Mel Wieting siempre ha sido un visionario en el mundo de la agricultura. Tras graduarse de una maestría en Stanford a principios de la década de 1980, Wieting comenzó a trabajar en uno de los principales laboratorios de investigación respaldados por el gobierno, el Lawrence Livermore National Laboratory (LLNL por sus siglas en inglés), ayudando a crear tecnologías para predecir y maximizar el rendimiento de los cultivos.


Tras 15 años en el LLNL, estaba preparado para emprender su propio camino. En 2003, él y su socio comenzaron a trabajar en sensores y controladores que permitieran supervisar y controlar grandes sistemas de riego en granjas. La empresa, AgSense, se ha convertido en el líder del sector en tecnología de manejo remoto, y recientemente ha sido valuada en casi 100 millones de dólares. Desde entonces, Wieting se dedica a la tecnología agrícola.

 

Dron impreso 3D en Makerbot 

El dragón levanta el vuelo

Hace nueve meses, en 2020, Wieting puso en marcha su empresa, Dragontech, en la cual la impresión 3D permite diseñar y probar rápidamente variaciones de soportes que sostienen y equilibran estos instrumentos. "Compramos un dron empresarial de DJI, algunas cámaras y LIDAR, y la pieza clave de todo: la impresora 3D METHOD X".


Un ejemplo de una de sus primeras construcciones es un dron DJI Matrice con un conjunto de sensores FLIR, multiespectral y LIDAR, así como una unidad GPU y batería a bordo, todo ello montado con soportes y accesorios de fibra de carbono impresos en 3D. "Tengo algo de experiencia en el uso de impresoras 3D, pero lo que me intrigó de la impresora METHOD X fue el uso de material de fibra de carbono junto con la cámara de circulación térmica, dando como resultado que las piezas sean lo más resistentes posibles, lo cual es importante al imprimir accesorios para fijar sensores de 10,000 dólares a un dron."


En 2016, Wieting se asoció con un amigo para fundar Create Minneapolis, una organización sin fines de lucro dedicada a enseñar tecnología a niños de entornos urbanos. Su pasión es tan clara como el agua al escucharlo hablar de los estudiantes con los que trabaja: "[Dragontech] es importante para mí, pero si puedo ayudar a enseñar a los niños y darles acceso a esta tecnología, y darles experiencia en el mundo real, eso es lo más importante."


Una importante sinergia entre su organización sin fines de lucro y su empresa es que permite ofrecer a los estudiantes experiencia técnica del mundo real, lo que incluye la resolución de problemas mediante el diseño CAD e impresión 3D. "Tenemos un grupo de estudiantes en un equipo de robótica y pensamos: “Estamos creando una empresa, ¿por qué no tener un programa de prácticas?', y al equipo le entusiasmó la idea".

 

Impresora MakerBot en DragonTech

 

Los estudiantes en prácticas que ya han utilizado las herramientas de diseño CAD e impresión 3D en las clases o en los equipos de robótica aportan sus conocimientos, pero también lo que Wieting describe como "una curiosidad ilimitada para resolver problemas", algo que no siempre es frecuente en los adultos.


La producción ágil es el futuro


Si bien la impresión 3D con la impresora METHOD X ha ahorrado mucho tiempo al equipo de Dragontech gracias a prototipos rápidos que pueden probar de inmediato, la utilidad de la tecnología no acaba ahí. Una vez que la empresa avance en su fase inicial de diseño y pruebas, el plan es crear una línea de producción ágil con un inventario digital de las piezas.


"Puedo comenzar a imprimir las piezas de inmediato, y puedo tenerlas listas mucho más rápido que si buscara a un proveedor para conseguir la pieza, así que es un beneficio enorme tener la impresora".


Una vez que las piezas hayan sido aprobadas y optimizadas por un ingeniero externo, crearán una especie de inventario digital que les permitirá imprimir piezas a la carta, lo que minimizará su necesidad de subcontratar la producción o de destinar un espacio excesivo al almacenamiento de inventarios físicos.


Aunque la agricultura es el punto de partida, Mel Wieting considera que su empresa tiene un gran potencial en una amplia gama de industrias que requieren monitoreo remoto y recopilación de datos en entornos muy grandes. "Estamos comenzando con la agricultura, donde vemos una necesidad obvia del mercado, pero hay muchas otras industrias y aplicaciones a las que podríamos abrirnos en el futuro."

 

Fuente: Makerbot