DEL ABC AL ERP

 

Mientras se encuentran perdidos en la sopa de letras que suponen los acrónimos, las compañías echan de menos una solución específica para la fabricación a la par que simple e integrada.

 

Si siempre le han confundido todas las letras y siglas relacionadas con el software, no se preocupe porque no es el único. A más personas de las que lo admiten les gustaría saber qué diablos significan todas esas letras y de qué manera tienen que combinarse para que su negocio funcione mejor.

 

Lo que sí está claro es que no quieren lidiar con un sistema complicado que requiera personal especializado para implantarlo o mantenerlo. Otros, lo que en realidad desean saber es la diferencia entre MRP y ERP. En algunos casos, llegan incluso a pedir ayuda a sus hijos adolescentes a quienes envían mensajes de texto para saber si ellos son capaces de descifrar estos acrónimos. Sin embargo, la respuesta es NI [Ni idea]. Todos se pierden intentando descubrir qué sistema tiene BOM [Lista de materiales] y cuál de ellos integra POS [Sistema de punto de ventas]. Pero lo que de verdad les preocupa es elegir los acrónimos. Tienen miedo a que una vez elegido, y en funcionamiento con el software existente, aparezca una nueva versión y tengan que empezar de nuevo todo el proceso. Al final, todos son náufragos en la sopa de letras de los acrónimos y lo único que anhelan es encontrar herramientas de producción y optimización.

 

 

P de PLANNING [Gestión en español]

Normalmente, a la hora de fabricar, detrás de “MR” y “ER” suele aparecer una “P” de planning [gestión en español] y es precisamente en esta P sobre la que recae todo el trabajo. Muchos piensan que el MRP se utiliza para la fabricación [Manufacturing en inglés] y el ERP para la ingeniería [Engineering en inglés]. Sin embargo, están equivocados. Tanto el término Gestión de las necesidades de material (MRP en inglés) como, y más confuso aún, el término Gestión de los recursos de fabricación (MRP II) se crearon en los años sesenta y hoy se conocen como “MRP”. El MRP es una herramienta de gestión centrada en el material. La idea principal del MRP es atender a la demanda sin tener excesivas piezas o stock en el inventario y todo ello, gracias a un material efectivo y a una buena gestión de los recursos. El acrónimo utilizado para Bill of material [Lista de materiales], BOM, se introdujo a través del MRP con el objetivo de organizar de diferentes maneras las piezas listas para la fabricación. Los trabajos, por su parte, se organizaban a través de routers y se grababan en notificaciones.

 

Con el abaratamiento de los ordenadores y su uso frecuente en los negocios, las limitaciones para crear un negocio en torno al material, única y exclusivamente, empezaron a ser evidentes. Se necesitaban sistemas adicionales de gestión empresarial y tenían que comprarse independientemente para poder integrarlos con los datos del paquete MRP. Mantener todos estos sistemas tan dispares entre sí integrados era muy complicado. Así, en 1990, como respuesta a este problema, se introdujo una extensión del MRP: el ERP, Entreprise Resource Planning [Sistema de gestión empresarial]. La actividad principal del ERP es la planificación de funciones en una única solución empresarial. Todas estas funciones pueden incluir todo el MRP, además de Ventas, Finanzas, Entregas, Recursos Humanos y CRM, Customer Relationship Management [Gestión de relación con clientes]. En muchos aspectos, el ERP se ha convertido en el nuevo MRP. Claro está que si hubo un MRP y a continuación un MRP II, puede esperarse que haya un ERP II. El ERP II hace referencia a la próxima generación de ERP con capacidad para basarse en la web.

 

P DE PURPOSE [Finalidad en español]

Por su diseño, la actividad principal de los paquetes ERP es centrarse en las necesidades empresariales por lo que son parte esencial de cualquier compañía que cuente con una cadena de producción y suministro. Por ejemplo, un fabricante de cereales necesita tanto un MRP como un fabricante de tornillos. Los creadores de los sistemas ERP pensaban que generalizando el software, ampliarían el mercado. De este modo, la mayoría creó para la venta paquetes básicos para todo tipo de negocios que también incluían módulos y personalizaciones para segmentos y necesidades empresariales específicas. Así, los fabricantes tenían que decidirse entre comprar un paquete MRP con una clara finalidad de fabricación e integrarlo con otras herramientas empresariales, o bien, comprar un paquete ERP y personalizarlo de acuerdo a sus necesidades de fabricación. Sin embargo, no está claro qué camino han de seguir productores y fabricantes para conseguir una herramienta de fabricación atractiva y con un bajo TCO, Total Cost of Ownership [Coste total de propiedad].

 

P DE PRECIO, POR SUPUESTO

Al final, la decisión viene dada por el tipo negocio que se pueda permitir. La mayoría de los ERP son herramientas impresionantes, capaces de rentabilizar cada céntimo, además de abarcar a gente amabilísima que conoce tanto el software como el negocio para el que están personalizando el software. Desde el momento en el que contactas con un fabricante y/o comercial de ERPs, éste empezará a categorizar su negocio. Le preguntará por su verticalidad y el número de empleados. Sus intenciones son buenas. Sólo pretende explicarle que utilizar algunas de las soluciones que existen en el mercado en una empresa con 50 empleados sería como pretender matar moscas a cañonazos. Sin embargo, el proceso puede desalentar a los consumidores, especialmente a aquellos fabricantes que tengan que enfrentarse a 46 acrónimos cuando quieren transformar la materia prima en una pieza terminada.

 

Un sistema de niveles ayuda al ERP. Las compañías con 2.000 o más empleados se encuentran en el nivel 1, en el mismo que gigantes como SAP u Oracle. En el nivel 2 están las compañías con hasta 2.000 empleados que utilizan Baan, JDE, Syteline y MAPICS. En el nivel 3, aquellas con hasta 1.000 empleados, como Syspro y M2M. Las soluciones del nivel 4 se consideran sistemas de contabilidad básicos que dependen del uso de un software empresarial como el que proporcionan Microsoft Excel o Word.

 

P DE “POR FAVOR, NECESITO INTEGRACIÓN”

Todo esto supone un gran problema para todos los fabricantes. Los datos de CAD, Computer Aided Designs y CAM, Computer Aided Manufacturing [Fabricación Asistida por Ordenador y Diseño Asistido por Ordenador, respectivamente], con información relevante sobre revisiones, cálculo de tiempos, costes y mecanización, no se comunican con la mayoría de sistemas MRP o ERP. Esto hace muy difícil el poder asegurar un proceso exacto de los datos, como los relativos al personal, tiempo y material (el coste real de fabricación de una pieza). No incluir estas aplicaciones en el ERP para la fabricación, o un mínimo de sus aplicaciones, convierte la teórica gestión en limitaciones reales de fabricación.

 

Tener un sistema que integre CAD, CAM, Anidado y ERP hace posible la identificación de cuellos de botella, del estado del trabajo, de la utilización de material, de los costes de trabajo y de inventario, y sobre todo, permite identificar el coste efectivo para los fabricantes. Asimismo, incluye en la planificación las dificultades reales de la fabricación a partir de datos reales. Acrónimos como, por ejemplo, ROI, Return on Investment [Retorno de inversión] y TCO, Total Cost of Ownership [Coste Total de Propiedad] surgen cuando una aplicación ERP de fabricación, totalmente integrada con CAD, CAM, Anidado, máquinas y procesos, se implementa en una tienda de fabricación.

 

El ERP para la fabricación de chapas de metal está orientado a suplir las necesidades concretas de productores y fabricantes. Las pequeñas compañías son capaces de implementar una solución de fabricación completa (a la que bien podríamos llamar SFC y crear así un nuevo acrónimo) que integre CAD, CAM, Anidado, Finanzas, Seguimiento de almacén, Ventas, Trabajos, Recursos Humanos, y mejor aún, la Web en un solo sistema ERP. Las grandes compañías podrán utilizar la amigable e intuitiva interfaz web, orientada a la fabricación con su servicio de gestión del sistema ERP.

 

A día de hoy, ya es posible encontrar en el mercado una nueva generación de ERPs que integran un gran número de capacidades y funciones y que ofrecen la posibilidad de gestionar múltiples tareas de forma coordinada aprovechando al máximo la información. Un ejemplo es Integra, la primera web con sistema ERP que incluye CAD, CAM y un sistema de anidado con sistemas de control de la fabricación, inventario, ventas, seguimiento del trabajo, almacenes, envíos, gestión de stock, gestión de clientes, presupuestos, etc. Los ERPs de nueva generación abarcan la mayor parte de los acrónimos explicados con anterioridad y se conectan con facilidad a los sistemas ya existentes. Además, estas alternativas encajan perfectamente entre aquellos fabricantes del nivel 1 al 99. Sin embargo, al nivel que más favorece es, sin duda, al nivel 4, donde los módulos de contabilidad, hoja de cálculo y recursos humanos suponen la fuente de la gestión y seguimiento del negocio. Un bajo TCO y un alto ROI ofrecen la posibilidad de beneficios del ERP en este nivel por primera vez. Por otro lado, estas soluciones más evolucionadas ofrecen fabricación centralizada accesible desde el control de máquina, así como desde un teléfono móvil. Todo esto hace posible que los pequeños negocios puedan competir por órdenes importantes y críticas a la vez que conocen sus costes reales.

 

Al final, el ERP es tan sencillo como el ABC.

Por: Adria Iles,  responsable de Lantek en Estados Unidos

Fuente: Lantek Sheet Metal Solutions  HOW TO GET FROM ABC TO ERP

 

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